Vitaminas, uso y abuso

Todos las conocemos en mayor o menor medida, pero desconocemos absolutamente su origen, su influencia en los procesos metabólicos del organismo, y las consecuencias de su carencia o exceso en el mismo.

Los deportistas, durante muchos años, han abusado incluso de su ingesta, atribuyendo a las mismas, efectos milagrosos.

Nada más lejos de la realidad. Se ha demostrado en diversos estudios que, personas con deficiencia de vitaminas en su organismo, tras ingerir suplementos vitamínicos, han mejorado su rendimiento. Pero no se ha demostrado que personas con niveles normales, mejorasen su rendimiento mediante la suplementación vitamínica.

Vamos a tratar de aclarar todos estos aspectos de la manera más sencilla posible.

Definición: veamos cómo la define Wikipedia:

“Las vitaminas (del latín vita (vida) + el griego αμμονιακός, ammoniakós “producto libio, amoníaco”, con el sufijo latino ina “sustancia”) son compuestos heterogéneos imprescindibles para la vida, que al ingerirlos de forma equilibrada y en dosis esenciales promueven el correcto funcionamiento fisiológico.”

Tipos: según su disolubilidad:

· Hidrosolubles. Son las que se disuelven en agua. Son las menos peligrosas si se ingieren en exceso, por su relativa facilidad de eliminación por el organismo. A este grupo pertenecen:

  • – Vitamina B1 – Tiamina. La encontramos en: Fruta, Germen de trigo, Legumbres, Cereales, Hígado, Corazón, Riñones…
  • – Vitamina B2 – Riboflavina. La encontramos en: Carne, Leche, Hígado, Levadura de cerveza, Lentejas, Germen de trigo…
  • – Vitamina B3 – Nicotinamida. La encontramos en: Almendras, Arroz integral, Pan de trigo integral, Levadura de cerveza, Hígado de ternera…
  • – Vitamina B5 – Acido Pantoténico. La encontramos en: Fruta, Carnes, Cereales, Vísceras, Yema de huevo, Levadura de cerveza, Vegetales…
  • – Vitamina B6 – Piridoxina. La encontramos en: Pollo, Espinacas, Garbanzos, Cereales, Hígado, Plátano, Sardinas, Aguacate, Atún…
  • – Vitamina B8 – Biotina. La encontramos en: Levadura de cerveza, Yema de huevo, Riñones, Coliflor, Hígado, Fruta, Leche…
  • – Vitamina B12 – Cianocobalamina. La encontramos en: (es la única que no se encuentra en los vegetales) Pescado, Riñones, Huevos, Quesos, Leche, Carne.
  • – Vitamina C – Acido Ascórbico. La encontramos en: Leche de vaca, Hortalizas, Verduras, Frutas, Carne, Fruta.

Liposolubles. Son las que se disuelven en lípidos (grasas). Por consiguiente, se ingieren con los alimentos que contienen grasa. Se almacenan en el hígado y en los tejidos grasos. A este grupo pertenecen:

  • – Vitamina A – Retinol. La encontramos en: Mantequilla, Leche, Yema de huevo, Aceite de hígado de pescado, Queso…
  • – Vitamina D – Calciferol. La encontramos en: Yema de huevo, Sardina, Queso, Hígado…
  • – Vitamina E – Tocoferol. La encontramos en: Aceites vegetales, Chocolates, Leche, Hígado, Soja…
  • – Vitamina K – Antihemorrágica. Legumbres, Hígado de pescado, Yema de huevo, Verduras…

Falta de Vitaminas en nuestro organismo o Avitaminosis

En nuestra sociedad es muy improbable que una persona termine padeciendo Avitaminosis, ya que bastaría seguir una dieta mínimamente variada, para tener el aporte necesario para el correcto funcionamiento de nuestro sistema orgánico.

Sin embargo, se conocen desde hace siglos, los síntomas de avitaminosis severas:

“estrías en las uñas, sangrado de las encías, problemas de memoria, dolores musculares, falta de ánimo, torpeza, problemas de visión, etc.”

Si bien, acabamos de indicar que es muy improbable su carencia, existen factores que pueden afectar negativamente a nuestros niveles vitamínicos, como puede ser:

“Falta de tiempo para llevar comida ordenada (Fast food), mala educación alimentaria o malas costumbres, cambios de residencia, cambios de trabajo, estrés…”

Solo en estos casos, y bajo supervisión médica, es aconsejable, en algún momento, la suplementación vitamínica, incluso, como método preventivo.

Los deportistas son un sector de la población que, en algún momento, puede necesitar de este aporte extra, insistiendo siempre que ha de administrarse bajo la tutela de un especialista.

Toxicidad de las vitaminas o hipervitaminosis

– Las vitaminas del grupo B, e incluso la vitamina C, no presentan, en general, problemas graves de intoxicación por ingesta masiva, debido a que por la orina, el organismo se deshace del exceso de las mismas, con relativa facilidad.

Sin embargo, en cantidades excesivas, pueden provocar diarreas, piedras en el riñón, dolor de cabeza, agarrotamiento, enrojecimiento de la piel, etc.

– Las vitaminas A, D, E y K. Debemos de tener especial cuidado con su suplementación, porque el cuerpo las almacena en el organismo, y su exceso no se elimina. Por lo tanto, es más fácil excederse con ellas, que con las hidrosolubles (B y C).

Su exceso en el organismo puede provocar: caída del cabello, diarrea, nauseas, adelgazamiento, fatiga, debilidad muscular, visión borrosa, problemas de piel, etc.

Lleven una dieta equilibrada, consuman alimentos frescos, fruta de temporada, no cocinen en excesos los alimentos para evitar destruir sus propiedades y nunca tendrán problemas de hiper- o avitaminosis.

Bibliografía:
– Wikipedia
– Química General, SLABAUGH Y PARSONS

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