¿Para qué evaluar la capacidad física?

Últimamente está de moda entre los deportistas, visitar a los fisiólogos del ejercicio,  para realizarse un conjunto de pruebas.

Las más comunes consisten en pedalear sobre una bicicleta o correr en una cinta sin fin rodeado de cables, también se escucha frecuentemente que los médicos mandan como tratamiento realizar natación para afecciones de la columna o trotar para combatir el stress.

Todo esto se debe a la importancia que tiene realizar ejercicio para mantenerse saludable. Sin embargo, con frecuencia aparecen las dudas como ¿cuál es la actividad física que más me conviene y se adapta a mi cuerpo?, ¿cuántas veces a la semana y cuánto tiempo necesito ejercitarme?, ¿cuál es la intensidad o el peso que debo alcanzar o levantar en cada ejercicio?, ¿debo llegar hasta la extenuación?, ¿Cómo puedo saber si he mejorado?.

Las respuestas a estas y muchas otras interrogantes se las pueden responder en un servicio de medicina deportiva, lo mejor es que, para acudir allí no es necesario ser un gran atleta, ni estar acondicionado físicamente.

Los servicios de medicina deportiva están preparados, para hacerle un conjunto de evaluaciones que responderán sus interrogantes y le guiarán sobre cómo debe ejercitarte. Ese día le pedirán que acuda con ropa deportiva, zapatos deportivos y una muda de ropa para cambiarse, porque le harán sudar. Primero le preguntarán sobre las enfermedades que ha padecido, las enfermedades de sus familiares, sus lesiones, la forma de alimentarse, le tomarán una serie de medidas a su cuerpo y determinarán la masa muscular, el peso óseo y el peso graso. También, le harán mover las articulaciones para evaluar su flexibilidad, le observarán la pisada, la columna vertebral y las rodillas, escucharán el ruido de su corazón y pulmones, le realizarán un electrocardiograma y le tomarán la tensión arterial; finalizará la primera parte soplando un aparato para verificar su capacidad pulmonar.

Luego pasará a realizarse una prueba de esfuerzo, donde le medirán la capacidad física aeróbica máxima que tiene y el consumo máximo de oxigeno (VO2max); es decir, su nivel de resistencia; para ello se utilizan diferentes aparatos o ergómetros, se puede hacer corriendo, pedaleando o remando. Los cables que colocan sobre su cuerpo y el manguito de la tensión arterial permitirán valorar su respuesta cardiovascular durante el esfuerzo y en la recuperación. También ponen un pulsómetro, para observar su frecuencia cardíaca y a la vez van tomando muestras de sangre en la oreja para analizar el ácido láctico y obtener su umbral anaeróbico. La prueba comienza y van subiendo progresivamente las cargas de trabajo y la dificultad del esfuerzo hasta que usted se canse y agote; tratarán de que se encuentre en la misma situación física a la que llega cuando hace ejercicio por su cuenta, pero medirán su respuesta cardiovascular.

Finalizada la prueba, le dirán cómo está su resistencia, cómo debe realizar la actividad física, cuáles son sus ritmos de trabajo; es decir, a qué pulsaciones debe realizar el deporte, cuál es el ritmo para mantener la salud y cuál es el ritmo al que debe ir para mejorar su condición física, también le informarán sobre la importancia de los estiramientos antes y después del ejercicio y sus necesidades de hidratación antes, durante y después del entrenamiento.

Al evaluar su capacidad física, podrá ejercitarse sin temores, de manera saludable y adaptado a sus características individuales, por ello no debe tenerse ningún miedo de acudir a los especialistas, y preguntar sobre todas las dudas.

Nadymar Ray Sayegh

@NutriNady

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Nutricionista. Especialista en Control de Calidad de Alimentos, Fisiología del Ejercicio y Lactancia Materna

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