El cansancio mental del deportista

No es de extrañar que nos encontremos agotados mentalmente con mayor asiduidad que físicamente. De hecho, para la mayoría de deportistas, tanto profesionales como amateurs u ocasionales, el cansancio psicológico supone una barrera más difícil de franquear que el agotamiento físico.

Hasta no hace muchas fechas, todos los cuidados y atenciones al deportista, iban encaminadas casi en exclusividad a cómo recuperarnos del entrenamiento en lo que al apartado físico se refiere, por ejemplo:

– La Recuperación…

El ciclista y el masaje…

El sueño y la influencia en el ciclista…

Detección, síntomas:

Uno de los inconvenientes radica en la detección precoz de la dolencia. Generalmente, al tratarse de un agotamiento por acumulación de sesiones, presiones, tensiones, decepciones, éxitos mal gestionados, errores de planificación, estrés, etc, hace que el individuo no note un bajón inmediato y previsible, sino que poco a poco “se le va apagando la chispa”.

Algunos de los indicadores silenciosos los podemos encontrar en síntomas tales como:

– Cambios de humor o carácter.

– Ansiedad.

– Falta de concentración.

– Mala calidad del sueño.

– Excusas no habituales para saltarse determinada sesión de entrenamiento.

– Apatía

Síntomas que, en ocasiones, detecta incluso antes cualquier persona de nuestro entorno más inmediato que nosotros mismos.

Prevención:

Va a depender, como es lógico, del grado de saturación o cansancio emocional/psicológico al que nos enfrentemos, pero debemos atender, por lo general a los siguientes aspectos:

– Cuando finalizamos cada sesión de entrenamiento es de vital importancia reponer los líquidos perdidos de la manera más óptima, tal y como recomendamos en: “Cómo alimentarse tras el entrenamiento o competición”. Esto hará que físicamente aseguremos una óptima recuperación y nos “vacune” frente al agotamiento psicológico.

– Entre las diferentes sesiones de entrenamiento. Recuerda que el entrenamiento es “fácil” de realizar de manera adecuada porque se trata de un deporte que nos apasiona. Lo que no es tan asequible es el resto de 20-22h de cada jornada, alimentarnos, descansar, recuperar, hidratarnos de una manera igualmente apasionada y adecuada. Aquí falla una gran parte del conjunto de deportistas.

– Al inicio de cada temporada debemos también ser muy cuidadosos y profesionales para no saturarnos mentalmente ya desde los primeros pasos de la temporada. Para ello conviene que analices: “El entrenamiento en Pretemporada”.

No minusvalores el poder de tu mente en la práctica y desempeño de tu deporte, ya que de ser así, estarás arriesgándote a obtener un rendimiento muy inferior al que posees, a no poder terminar la temporada en óptimas condiciones, o incluso a terminar odiando la práctica deportiva que tanto amas y con la que tanto disfrutas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *