Carril Bici… Una cuestión de Educación

Es indudable que, tras las vacaciones de verano, muchos se han decidido finalmente por dejar el coche en el garaje a la hora de ir a trabajar y optar por la bicicleta.

Si ya venimos viendo un aumento de usuarios en los últimos dos años, precisamente los esfuerzos que están haciendo los ayuntamientos y la administración pública por ofrecer mayor número de carriles bici en las ciudades favorecen que los trabajadores y estudiantes opten por este medio de transporte saludable y económico.

Mientras que todas las apuestas de ciclismo en William Hill tienen puesta la mirada en el Tour de Francia y en los Especiales de Ciclismo, los ciclistas “de diario” se enfrentan a otra competición bastante dura: esa lucha por el buen uso de dichos carriles bici.

Paralelamente al movimiento de neociclistas, otros tantos peatones se han decidido a abandonar el gimnasio y decantarse por el ahora llamado running, o simplemente salir a pasear.

El carril bici tiene unas características que facilitan esta labor frente a las aceras convencionales, con lo que muchas veces los ciclistas se encuentran dichos carriles abarrotados de bípedos sin ruedas transitando por ellos. Lo peor no es que ocupen el carril, sino que se dedican a insultar a aquellos que pretendían hacer buen uso del mismo con su bicicleta y su casco, recriminándoles que pueden llegar a atropellarles. Muchos de ellos incluso ignoran que la prioridad en estos carriles es para los ciclistas y no para los peatones, que tienen al lado la acera.

Cierto es también que muchos ciclistas se decantan, debido a este problema, por seguir transitando por la calzada por dejar de entrar en conflicto con los peatones, pero ante la situación de tener un carril bici al lado de la calzada, muchos conductores que van en sus coches también pitan e insultan a los ciclistas por ralentizar el tráfico teniendo oportunidad de utilizar el carril bici. Conclusión: el ciclista molesta transite por donde transite. Teniendo, sin embargo, derecho a transitar por ambos firmes, lo que se impone, sin duda, es educar, ya sea a través de los medios de comunicación o bien a través de circulares expedidas por la DGT o el Gobierno, para que todos, seamos peatones, ciclistas o conductores de automóviles, sepamos cómo emplear los carriles bici; no sólo los ciclistas deben aprender sobre el tema.