Sudar vs Adelgazar

“Me voy a poner un chubasquero, a ser posible con capucha, para salir a correr y sudar mucho, que me han dicho que es lo mejor para bajar unos cuantos kg que me sobran”

Éste es uno de los errores más comunes que cometen las personas que pretenden quemar grasa (adelgazar), tapándose, durante el ejercicio físico de forma que se impida la transpiración con fibras sintéticas, impermeables, o incluso plástico pegado a la piel.

Además de ser un gravísimo peligro para nuestra salud, supone una inútil técnica para perder esos kg. que nos puedan sobrar.

Así pues, lo único que conseguiremos es incrementar de manera notable la temperatura de nuestro organismo, y propiciar un golpe de calor, lipotimia, e incluso la muerte, como ya ha ocurrido en muchas ocasiones.

Personas que pretenden acelerar el gasto calórico, y por lo tanto su adelgazamiento, bajo una supuesta técnica de sudoración masiva.

La mejor manera de perder peso es acompañar el ejercicio físico, de una buena dieta de adelgazamiento. Realiza ejercicio periódicamente y verás acelerados tus progresos. Sin embargo, si te abrigas en exceso, únicamente conseguirás deshidratarte.

Muchas personas, además, incluyen varias sesiones de Sauna en su centro deportivo de confianza, iniciando una lucha contra el calor que, además de someter a su organismo a un esfuerzo importante de refrigeración, logra, si se abusa de estas sesiones, desmineralizarse peligrosamente.

En muchas ocasiones se comprueba, cómo muchos usuarios se pesan antes de entrar a la sauna, y luego repiten la operación al salir de la misma, obteniendo una enorme satisfacción al verificar la bajada de peso puntual que logran, ignorando que esa pérdida de peso corporal no es más que su propia deshidratación, y que en pocas horas, mediante la bebida y los líquidos que el cuerpo adquiere de los ingredientes de las comidas, va a recuperar todos y cada uno de los gramos de los que se desprendió en la sesión de sauna.

Llegados a este punto, vamos a ver de qué se trata el fenómeno de la sudoración, cuáles son sus motivos, cómo se desencadena y para qué sirve:

El sudor es un líquido transparente y salado, compuesto en un 99% de agua, que segregan las glándulas sudoríparas de todos los mamíferos para regular la temperatura corporal.

Cuando la temperatura corporal aumenta, se desencadena un movimiento de defensa de la integridad del organismo, y se inicia la transpiración cutánea.

Esta transpiración, provoca que este líquido se evapore de la piel, refrescando al organismo. Aunque también cumple otras funciones como proteger e hidratar la piel garantizando sus propiedades biomecánicas.

Muy bien: sudamos para regular la temperatura corporal. Pero ¿qué nos hace sudar? ¿qué pone en marcha este mecanismo refrigerante?

Una temperatura ambiente elevada, la ingesta de un alimento o bebida caliente, el ejercicio físico o un proceso febril que aumenta la temperatura corporal, son motivos suficientes para desencadenar el mecanismo de la transpiración, activando a las glándulas sudoríparas.

Veamos qué dice la Wikipedia al respecto:

“Las glándulas sudoríparas se dividen en:

Glándulas sudoríparas ecrinas: están formadas por un glomérulo secretor y un conducto excretor que desembocan directamente a la superficie de la piel. Existen unas 600 glándulas por centímetro cuadrado de piel, con mayor concentración en palmas de las manos, plantas de los pies y región frontal de la cara. Segregan 1 litro al día en condiciones basales y pueden perder hasta 10 litros en condiciones extremas. Las glándulas sudoríparas desempeñan funciones importantes en el metabolismo hidroclorado, en la termorregulación por la evaporación del sudor y humedad de la superficie cutánea que también está relacionada con la prensión de los objetos con las manos.

Glándulas sudoríparas apocrinas: desemboca en el folículo pilosebáceo saliendo al exterior su contenido junto con el sebo. Están formadas por un gran lóbulo secretor y un conducto excretor dérmico que desemboca en el folículo pilosebáceo. Estas glándulas apócrinas están en involución o poco importantes en el ser humano, son poco numerosas y se localizan en axila, periné, pubis y conducto auditivo externo. Estas glándulas son las encargadas de la secreción de las feromonas. La glándula mamaria es una glándula sudorípara apócrina modificada. Las glándulas sudoríparas apócrinas producen sustancias muy olorosas que son las responsables del olor característico de zonas como las axilas y los órganos sexuales. A veces estos olores corporales son muy desagradables cuando se descuida la higiene personal al mezclarse con las bacterias presentes en la piel. Los niños antes de la pubertad tienen un olor diferente a los adultos ya que no producen sudor apócrino y su secreción sebácea es menor.”

Como queda claro, el hecho de sudar viene condicionado por un aumento de temperatura, afectado por un agente externo o interno.

En ningún caso la sudoración implica un gasto energético importante. Simplemente el mínimo consumo que se origine por la secreción de líquido refrigerante por las anteriormente mencionadas glándulas sudoríparas.

Quiero resaltar especialmente que es muy importante la hidratación cuando se está expuesto a temperaturas extremas. Evitar una pérdida importante de agua del organismo mediante el sudor, pérdida que podría incluso afectar al volumen del torrente sanguíneo, con las graves consecuencias que pueda conllevar.

Es especialmente importante en el caso de un bebé, puesto que su superficie corporal es muy grande en comparación a su peso, y es mucho más vulnerable a los cambios de temperatura, además de disponer de un sistema de regulación de temperatura mucho menos desarrollado que el adulto.

Mi consejo es, que no hagáis experimentos, y menos con vuestra salud. He querido demostraros lo más gráficamente posible, que no es interesante abrigarse en exceso, ni someterse a duras sesiones de saunas o similares. Suponen un serio peligro y no nos aportan ningún beneficio más que la mera espectacularidad de sudar totalmente una camiseta.

Emplead la ropa necesaria para hacer el ejercicio físico en cuestión, de la manera más cómoda y saludable que os sea posible.

Otro buen indicador de lo comentado en este artículo, es que las cremas adelgazantes y anticelulíticas más modernas, utilizan compuestos “efecto frío”. Justamente lo contrario a la creencia popular tan afianzada en gran parte de la sociedad de lograr ese efecto adelgazante elevando la temperatura.

Para el cuerpo humano, es mucho mayor gasto energético mantenerlo caliente que enfriarlo.

Cuando estamos sometidos a fuertes temperaturas, el organismo trata de ralentizar el metabolismo para consumir lo menos posible y evitar así generar más calor (hipertermia), con sus graves consecuencias.

En cambio, cuando estamos sometidos a temperaturas por debajo de lo conveniente, el cuerpo dispara el consumo para elevar la temperatura corporal, poniendo en marcha todos los músculos del organismo (tiritona). Esa actividad física tan importante, además de producir calor, supone un gasto energético muy importante.

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Jose Manuel Movellán.

Además de ser un gravísimo peligro para nuestra salud, supone una inútil técnica para perder esos kg. que nos puedan sobrar.

Así pues, lo único que conseguiremos es incrementar de manera notable la temperatura de nuestro organismo, y propiciar un golpe de calor, lipotimia, e incluso la muerte, como ya ha ocurrido en muchas ocasiones.

Personas que pretenden acelerar el gasto calórico, y por lo tanto su adelgazamiento, bajo una supuesta técnica de sudoración masiva.

La mejor manera de perder peso es acompañar el ejercicio físico, de una buena dieta de adelgazamiento. Realiza ejercicio periódicamente y verás acelerados tus progresos. Sin embargo, si te abrigas en exceso, únicamente conseguirás deshidratarte.

Muchas personas, además, incluyen varias sesiones de Sauna en su centro deportivo de confianza, iniciando una lucha contra el calor que, además de someter a su organismo a un esfuerzo importante de refrigeración, logra, si se abusa de estas sesiones, desmineralizarse peligrosamente.

En muchas ocasiones se comprueba, cómo muchos usuarios se pesan antes de entrar a la sauna, y luego repiten la operación al salir de la misma, obteniendo una enorme satisfacción al verificar la bajada de peso puntual que logran, ignorando que esa pérdida de peso corporal no es más que su propia deshidratación, y que en pocas horas, mediante la bebida y los líquidos que el cuerpo adquiere de los ingredientes de las comidas, va a recuperar todos y cada uno de los gramos de los que se desprendió en la sesión de sauna.

Llegados a este punto, vamos a ver de qué se trata el fenómeno de la sudoración, cuáles son sus motivos, cómo se desencadena y para qué sirve:

El sudor es un líquido transparente y salado, compuesto en un 99% de agua, que segregan las glándulas sudoríparas de todos los mamíferos para regular la temperatura corporal.

Cuando la temperatura corporal aumenta, se desencadena un movimiento de defensa de la integridad del organismo, y se inicia la transpiración cutánea.

Esta transpiración, provoca que este líquido se evapore de la piel, refrescando al organismo. Aunque también cumple otras funciones como proteger e hidratar la piel garantizando sus propiedades biomecánicas.

Muy bien: sudamos para regular la temperatura corporal. Pero ¿qué nos hace sudar? ¿qué pone en marcha este mecanismo refrigerante?

Una temperatura ambiente elevada, la ingesta de un alimento o bebida caliente, el ejercicio físico o un proceso febril que aumenta la temperatura corporal, son motivos suficientes para desencadenar el mecanismo de la transpiración, activando a las glándulas sudoríparas.

Veamos qué dice la Wikipedia al respecto:

“Las glándulas sudoríparas se dividen en:

Glándulas sudoríparas ecrinas: están formadas por un glomérulo secretor y un conducto excretor que desembocan directamente a la superficie de la piel. Existen unas 600 glándulas por centímetro cuadrado de piel, con mayor concentración en palmas de las manos, plantas de los pies y región frontal de la cara. Segregan 1 litro al día en condiciones basales y pueden perder hasta 10 litros en condiciones extremas. Las glándulas sudoríparas desempeñan funciones importantes en el metabolismo hidroclorado, en la termorregulación por la evaporación del sudor y humedad de la superficie cutánea que también está relacionada con la prensión de los objetos con las manos.

Glándulas sudoríparas apocrinas: desemboca en el folículo pilosebáceo saliendo al exterior su contenido junto con el sebo. Están formadas por un gran lóbulo secretor y un conducto excretor dérmico que desemboca en el folículo pilosebáceo. Estas glándulas apócrinas están en involución o poco importantes en el ser humano, son poco numerosas y se localizan en axila, periné, pubis y conducto auditivo externo. Estas glándulas son las encargadas de la secreción de las feromonas. La glándula mamaria es una glándula sudorípara apócrina modificada. Las glándulas sudoríparas apócrinas producen sustancias muy olorosas que son las responsables del olor característico de zonas como las axilas y los órganos sexuales. A veces estos olores corporales son muy desagradables cuando se descuida la higiene personal al mezclarse con las bacterias presentes en la piel. Los niños antes de la pubertad tienen un olor diferente a los adultos ya que no producen sudor apócrino y su secreción sebácea es menor.”

Como queda claro, el hecho de sudar viene condicionado por un aumento de temperatura, afectado por un agente externo o interno.

En ningún caso la sudoración implica un gasto energético importante. Simplemente el mínimo consumo que se origine por la secreción de líquido refrigerante por las anteriormente mencionadas glándulas sudoríparas.

Quiero resaltar especialmente que es muy importante la hidratación cuando se está expuesto a temperaturas extremas. Evitar una pérdida importante de agua del organismo mediante el sudor, pérdida que podría incluso afectar al volumen del torrente sanguíneo, con las graves consecuencias que pueda conllevar.

Es especialmente importante en el caso de un bebé, puesto que su superficie corporal es muy grande en comparación a su peso, y es mucho más vulnerable a los cambios de temperatura, además de disponer de un sistema de regulación de temperatura mucho menos desarrollado que el adulto.

Mi consejo es, que no hagáis experimentos, y menos con vuestra salud. He querido demostraros lo más gráficamente posible, que no es interesante abrigarse en exceso, ni someterse a duras sesiones de saunas o similares. Suponen un serio peligro y no nos aportan ningún beneficio más que la mera espectacularidad de sudar totalmente una camiseta.

Emplead la ropa necesaria para hacer el ejercicio físico en cuestión, de la manera más cómoda y saludable que os sea posible.

Otro buen indicador de lo comentado en este artículo, es que las cremas adelgazantes y anticelulíticas más modernas, utilizan compuestos “efecto frío”. Justamente lo contrario a la creencia popular tan afianzada en gran parte de la sociedad de lograr ese efecto adelgazante elevando la temperatura.

Para el cuerpo humano, es mucho mayor gasto energético mantenerlo caliente que enfriarlo.

Cuando estamos sometidos a fuertes temperaturas, el organismo trata de ralentizar el metabolismo para consumir lo menos posible y evitar así generar más calor (hipertermia), con sus graves consecuencias.

En cambio, cuando estamos sometidos a temperaturas por debajo de lo conveniente, el cuerpo dispara el consumo para elevar la temperatura corporal, poniendo en marcha todos los músculos del organismo (tiritona). Esa actividad física tan importante, además de producir calor, supone un gasto energético muy importante.

Una Respuesta a Sudar vs Adelgazar

  1. Manuel dijo:

    Gracias por el artículo, solo puntualizar que no todos los mamíferos usan la sudoración para regular su temperatura corporal, los perros por ejemplo se refrigeran principalemente por la lengua, aunque también pueden sudar por las almohadillas de las patas. Por cierto son animales que no aceptan bién el calor así que no salgáis a correr con vuestro perro en verano. Saludos.

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