MAGNESIO: Cansancio y Calambres

El calor aumenta en el ambiente, los kilómetros pesan en las piernas, los rivales nos aprietan, el desnivel de la carretera pica para arriba,… y para colmo de males, comienzan los temibles calambres, esos terribles invitados que pueden hacer que lo que hasta ese momento era una plácida ruta, marcha cicloturista, carrera, se convierta en una auténtica pesadilla.

Los calambres, nos suelen esperar en la parte final de nuestras rutas, cuando menos nos lo esperábamos y sin saber por qué. Sus causas pueden ser muchas, falta de entrenamiento, excesiva velocidad, deshidratación, pérdida de electrolitos, ir demasiado tiempo atrancados, altura incorrecta en la altura del sillín, pocas horas de sueño en días previos,… aunque por lo general suele ser por la suma de varias de las causas anteriores y eliminar el mayor de los condicionantes posibles es la mejor manera de asegurarse que estos temidos amigos aparezcan y nos tiren por tierra para lo que nos hemos estado preparando tanto tiempo. Una de las posibles causas por las que los calambres nos llegan es por la disminución de los niveles de magnsesio en la sangre.

El magnesio es un catión intracelurar imprescindible en nuestro organismo, es uno de los minerales más abundantes en nuestro cuerpo, de ahí que sea uno de los macronutrientes esenciales. Tiene una gran influencia en muchos de los sistemas enzimáticos, en la asimilación del calcio y la vitamina C, aumenta la secrección de bilis (favoreciendo, así, a una buena digestión de grasas y a eliminar los residuos),…

En la actividad deportiva su relevancia, y a la vez su gran pérdida, viene dada por dos de sus cualidades: la ayuda en las reacciones metabólicas que requieren la síntesis de la ATP (molécula energética que permite cualquier movimiento muscular), siendo el regulador primario de las actividades energéticas, y forma parte vital de las cadenas bioquímicas que permiten la transmisión del impulso nervioso. Como consecuencias de su déficit, como ya hemos comentado, aparición de calambres, sensación de cansacio, agotamiento, pérdida de ánimos,…

A pesar de su importancia y de encontrarse en tan grandes cantidades en nuestro organismo, no siempre logramos en nuestra alimentación diaria los aportes mínimos necesarios de magnesio, unos 300-400 mg/día, por ello, los deportistas….

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