¿Llegará Cobo donde no llegue Valverde?

Al Movistar Team la segunda temporada en el ciclismo le va a suponer la travesía de cual rompehielos ruso en una espesa tela de hielo pues alrededor le han crecido superequipos.
Este conjunto es ahora el transatlántico del ciclismo español, sin obviar la extraordinaria labor de Euskaltel.

Los azules cubrieron con sobrada nota su primera temporada en un contexto no sencillo de lesiones, caídas, infortunio y la factura moral de perder un compañero como Xavier Tondo.

Pierden emblemas como Txente pero se dotan de gran parte del lo bueno de 2011 con el encaje de dos piezas sencillamente de excepción: Alejandro Valverde y Juan José Cobo.
Los ganadores de la Vuelta a España de 2009 y 2011 son los faros de un equipo cuya clase media, la que le dio sustento en su primera campaña, es de excelente nivel y no sólo eso que con Madrazo, Amador, Herrada, Quintana y cia alimentan el relevo.
Todo ello se desprende de su veintena de triunfos en 2011, entre ellos concurso exitoso en las tres grandes, y una columna vertebral de éxitos de perfil algo con uno que estuvo con un pie fuera de todo esto, como fue el portugués Rui Costa.

Con ese caldo, una base consolidada, un grupo ya hecho, no cabe duda que la llegada de dos ganadores de Vuelta le dan un plus que pone al bloque de Unzué en el top 5 de partida, así de inicio. Ahora la carretera, las pizarras, los cuadros de reparto de tareas y el éxito y fortunas que de ellos se desprendan acabarán de darle forma al proyecto más serio solvente del ciclismo español en los últimos años.
Ahora bien, ¿cómo plantear una temporada con gallos de tan tremenda factura? No resultará sencillo, la aureola de grande con la que regresa Valverde no deber hacer perder perspectiva. Juanjo Cobo ha dado de sí en grandes vueltas muchas mejores sensaciones que el murciano.
Obviamente las comparaciones son odiosas, y más entre compañeros, pero ya lo vimos muchas veces el pasado año, las apuestas de inicio que se hacen en los equipos, si se mantienen contra viento y marea, aún incluso con el desarrollo a la contra, el desenlace puede no ser el deseado. Dieron tales ejemplos los Leopard con los Schleck y el Sky con Froome y Wiggins en Tour y Vuelta respectivamente.

Pero volviendo a Valverde y Cobo. Ambos atesoran una grande en su palmarés, cierto, pero la forma de ganarla fue muy diferente. Alejandro lo hizo a la defensiva, corriendo a mantener, con un sólo un momento vibrante, la llegada a La Pandera, donde cual gato panza arriba pasó de estar descolgado a remontar hasta culminar la carrera a su favor. Cobo por su parte enfocó la Vuelta 11 a ganador desde que se vio con brío en La Covatilla y ejerció de capo en el Angliru, rodeado de los mejores y castigando a los rivales. Incluso en su equipo coinvivía con bazas de mayor peso específico como Menchov. No cabe duda que entre una y otra victoria las diferencias son plausibles y las mismas evidencian si hay margen. En el único Tour que coincidieron, y hasta la salida por la puerta de atrás de Saunier Duval, Cobo iba muy por delante de Alejandro. Recuerden Hautacam 2008, con todas las conjeturas que aquel día alimenta.
Por si fuera poco Cobo es buen croner, consistente en puertos y desborda a rivales en subida cuando situación lo requiere. En tales niveles no hemos visto a Alejandro … (pulsa para seguir leyendo)