La figura del Entrenador Personal

La figura del Entrenador Personal tiene una importancia ciertamente discutida en el ámbito del deporte desde su aparición en el entorno del deportista no profesional.

Cuando el desconocimiento de las funciones y del valor añadido que un E.P. puede aportar a cualquier deportista, tenga la preparación física que tenga, el rechazo al citado profesional suele ser inmediato.

Sin embargo, cuando el deportista neófito comienza  interesarse por mejorar en su especialidad deportiva y es consciente de que la mejora inicial tanto en técnica como en prestaciones, se ve ciertamente estancada, tiende a recurrir a la ayuda de un especialista que le saque de esa situación de “no avance”.

Esto sucede prácticamente en todos los ámbitos deportivos, tanto deportes aeróbicos como anaeróbicos y especialmente en aquellos en los que la técnica es vital para el desempeño de determinada práctica deportiva.

Los beneficios de contar con un Entrenador Personal son, entre otros:

–          Te asegura acortar los plazos para alcanzar cotas más altas en tus propias prestaciones.

–          Minimiza el riesgo de lesión, al asegurarte la mejor técnica de ejecución posible.

–          Trata de motivarte en todo momento para que no se resienta tu constancia de entrenamiento.

–          Planifica tanto las sesiones de entrenamiento como los microciclos y macrociclos de cada temporada.

–          Evalúa tu condición y estado de forma adaptando las sesiones de entrenamiento a tu estado físico.

–          Te proporciona todo ese asesoramiento que difícilmente puedes encontrar en el entorno de deportistas en el que puedas moverte.

–          Realiza el seguimiento más oportuno en todo momento.

–          Asegura que cada parte del entrenamiento tenga un sentido en la propia sesión, así como dentro del conjunto de ciclos que componen la temporada del deportista.

–          Ofrece alternativas de entrenamiento adaptándolas a las condiciones físicas del deportista, al entorno, al material de trabajo, a las condiciones meteorológicas (Bicicleta elíptica, Cinta de correr, TRX, etc.).

Desde aquí nuestra recomendación para que consultes con un E.P. cuando seas consciente de que no mejoras, de que estás estancado o simplemente quieras sacar el máximo partido desde el minuto uno, a la práctica deportiva que te ocupa.

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