Ciclismo: El ciclista y su mente

Apuesto a que has entrenado lo suficiente… Apuesto también a que has descansado, incluso, lo indicado… Apuesto, así mismo, a que te has alimentado como corresponde…

Apuesto a que has entrenado lo suficiente… Apuesto también a que has descansado, incluso, lo indicado… Apuesto, así mismo, a que te has alimentado como corresponde… Apuesto, de igual modo, a que tienes perfectamente preparada tu bicicleta… Por lo que no apuesto ni un euro, es a que hayas preparado tu mente para afrontar la prueba, de la manera más eficiente.

Es más, puedo llegar a apostar a que en un número elevadísimo de situaciones, ni siquiera has invertido en acondicionar tu “psico”, ni un solo segundo.

Sólo con que uno de vosotros terminéis de leer este artículo, con el propósito de entrenar vuestra mente, me doy por satisfecho.

Algunas consideraciones:

– Hoy en día, como todos conocéis, la competencia en todos los ámbitos de la vida es enorme. No es, el ciclismo, una excepción precisamente. Por ello, entre otros aspectos, debemos de preparar nuestra mente de igual modo que hacemos con nuestro físico. Si cabe aún con más motivo, ya que el entrenamiento físico no va más allá de 6-8 horas, mientras que nuestra mente está “trabajando” 24h.

– Generalmente, aquellos ciclistas ganadores, son fuertes también mentalmente, o al menos lo son durante un período concreto de la temporada, para la que han centrado sus esfuerzos.

– El cuerpo se entrena, la mente también.

– El entrenamiento de la mente, tiene entre otros objetivos, el de incrementar la “confianza”.

La confianza y el ciclista: “Es la seguridad que el deportista ha generado en su interior, en relación a un suceso futuro, con la absoluta convicción de hacer efectivas aquellas imágenes positivas en hechos reales y factibles de concretar” En el entrenamiento de la confianza, la visualización es, absolutamente fundamental.

Una frase popular, y muy extendida, da en la diana de lo que el ciclista ha de saber canalizar, evidentemente, de una manera positiva y proactiva: “Cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se cumpla” Y, efectivamente, el poder de la mente para construir estructuras de comportamiento es muy grande.

El ciclista debe de controlar e identificar aquellas emociones, sensaciones, interpretaciones, pensamientos… que tramita su mente, para transformarlas en “confianza”. Estamos hablando de sentimientos de estrés, miedo, ansiedad, etc.

El camino a seguir para generar confianza, parte del llamado Reforzamiento Positivo.

Reforzamiento Positivo: “Es el medio, la herramienta, el camino que hay que recorrer para alcanzar un elevado grado de confianza, mantenerla y consolidarla positivamente” Debemos huir constantemente de aquellos pensamientos, de aquellas imágenes, flashes, etc. que lleguen a nuestra mente, de inmediato. Sustituirlas por pensamientos, imágenes y sensaciones positivas y placenteras.

Cuantas más horas trabaje nuestra mente en desterrar esa negatividad e inseguridad que trata de adueñarse de nuestra psique, más fácil será deshacernos de ellas, y con menos regularidad se convertirán en pensamientos recurrentes.

Ciertamente, insisto, los pensamientos positivos también se entrenan. Hemos de aprender a gestionar cómo nos afectan las derrotas, los bajones físicos, las lesiones, las caídas, etc. No es fácil de gestionar.

Lo fácil es entregarse:

“por más que entreno…”, “cuanto más entreno menos…”, “ese puerto se me da mal…”, “siempre me quedo cortado cuando hay viento…”, “… a xxx le va mejor ese tipo de recorridos…” y un interminable cúmulo de frases con las que fustigarnos, a diario y en innumerables ocasiones.

Todos estos ejemplos son el alimento que el Reforzamiento Positivo ha de evitar. Acaban con nuestra confianza, eliminan el estado mental positivo de futuro que el ciclista requiere y necesita para lograr sus objetivos.

Nuestra mente es un ordenador potentísimo, que registra todas y cada una de las entradas de información que le facilitamos, y no tiene problema en recurrir a ellas cuando egoístamente se las solicitamos.

Sin embargo, de igual modo que somos capaces de almacenar toda esa información, generalmente sin criterio, dejando la puerta de entrada abierta de par en par a cualquier tipo de pensamiento, sea de la condición que sea, tenemos también la capacidad de desterrar y “olvidar” aquellas entradas de datos negativos generados tras un error, un susto, un miedo, etc.

Tenemos que afrontar cada suceso no deseado, para convertirlo en una nueva oportunidad. Es, justamente, la clave de la mejora en el ámbito psicológico. Las personas que ríen más, tienen menos tendencia a la depresión.

Las personas alegres en una oficina, en un despacho, en un colectivo, generan un ambiente proactivo muy importante. En nuestra mente pasa exactamente lo mismo. Los pensamientos positivos, cuantos más mejor. A más imágenes y pensamientos positivos en nuestra mente, menos hechos negativos y recuerdos dañinos a nuestra mente tendremos que recurrir.

Disponer de imágenes y pensamientos positivos almacenados en nuestra mente acerca de nuestro deporte, facilita, condiciona y propicia un mayor nivel de compromiso, perseverancia, proactividad y entrenamiento, lo cual va ligado inevitablemente a un mayor rendimiento físico sobre la bicicleta.

Lejos de, por ejemplo, quejarse de entrenar un día de lluvia y cargarse de pensamientos negativos, el ciclista tiene que aprender a afrontar ese día de entrenamiento como la oportunidad de entrenar bajo unas condiciones que, gracias a ellas, le será más sencillo y propicio lograr la victoria cuando se repitan en una competición.

El entrenamiento sin una visión clara del objetivo del mismo, y del objetivo global del proyecto al que pertenece, hace estéril dicho esfuerzo. Lejos de salir a entrenar, saldría a hacer unos kms. Cuando la visión mental positiva falta, el grado de compromiso y motivación desaparecen.

Un ciclista con un elevado grado de confianza, es capaz de tomar decisiones de una manera más clara, ya que su mente está entrenada en gestionar este tipo de situaciones de estrategia, al haberlas visualizado anteriormente. Los grandes ciclistas también han sido etiquetados como corredores de “sangre fría… calculadores… saben leer la etapa… saben ocultar sus debilidades… etc.”.

Un ciclista con confianza, y este ejemplo le hemos visto en innumerables ocasiones, es capaz de dejar marchar unos metros a un rival que ha demarrado de manera contundente en plena ascensión. Hemos visto cómo grandes ciclistas “no se inmutan” con esos ataques, y continúan con su estrategia de ascensión, terminando por alcanzar al fugado y neutralizándole, tanto física como mentalmente. Generalmente ese rival ya no vuelve a demarrar en esa ni en posteriores etapas.

Entrenad la mente, incrementad vuestra positividad, haced propias imágenes positivas sobre la bicicleta.

Cuando un pensamiento o imagen negativo intente proyectarse sobre vuestras mentes, no le permitáis que finalice, sustituidle inmediatamente por un análogo positivo.

¡Confío absolutamente en vosotros!

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Jose Manuel Movellán. Apuesto, de igual modo, a que tienes perfectamente preparada tu bicicleta… Por lo que no apuesto ni un euro, es a que hayas preparado tu mente para afrontar la prueba, de la manera más eficiente. Es más, puedo llegar a apostar a que en un número elevadísimo de situaciones, ni siquiera has invertido en acondicionar tu “psico”, ni un solo segundo. Sólo con que uno de vosotros terminéis de leer este artículo, con el propósito de entrenar vuestra mente, me doy por satisfecho. Algunas consideraciones: – Hoy en día, como todos conocéis, la competencia en todos los ámbitos de la vida es enorme. No es, el ciclismo, una excepción precisamente. Por ello, entre otros aspectos, debemos de preparar nuestra mente de igual modo que hacemos con nuestro físico. Si cabe aún con más motivo, ya que el entrenamiento físico no va más allá de 6-8 horas, mientras que nuestra mente está “trabajando” 24h. – Generalmente, aquellos ciclistas ganadores, son fuertes también mentalmente, o al menos lo son durante un período concreto de la temporada, para la que han centrado sus esfuerzos. – El cuerpo se entrena, la mente también. – El entrenamiento de la mente, tiene entre otros objetivos, el de incrementar la “confianza”. La confianza y el ciclista: “Es la seguridad que el deportista ha generado en su interior, en relación a un suceso futuro, con la absoluta convicción de hacer efectivas aquellas imágenes positivas en hechos reales y factibles de concretar” En el entrenamiento de la confianza, la visualización es, absolutamente fundamental. Una frase popular, y muy extendida, da en la diana de lo que el ciclista ha de saber canalizar, evidentemente, de una manera positiva y proactiva: “Cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se cumpla” Y, efectivamente, el poder de la mente para construir estructuras de comportamiento es muy grande. El ciclista debe de controlar e identificar aquellas emociones, sensaciones, interpretaciones, pensamientos… que tramita su mente, para transformarlas en “confianza”. Estamos hablando de sentimientos de estrés, miedo, ansiedad, etc. El camino a seguir para generar confianza, parte del llamado Reforzamiento Positivo. Reforzamiento Positivo: “Es el medio, la herramienta, el camino que hay que recorrer para alcanzar un elevado grado de confianza, mantenerla y consolidarla positivamente” Debemos huir constantemente de aquellos pensamientos, de aquellas imágenes, flashes, etc. que lleguen a nuestra mente, de inmediato. Sustituirlas por pensamientos, imágenes y sensaciones positivas y placenteras. Cuantas más horas trabaje nuestra mente en desterrar esa negatividad e inseguridad que trata de adueñarse de nuestra psique, más fácil será deshacernos de ellas, y con menos regularidad se convertirán en pensamientos recurrentes. Ciertamente, insisto, los pensamientos positivos también se entrenan. Hemos de aprender a gestionar cómo nos afectan las derrotas, los bajones físicos, las lesiones, las caídas, etc. No es fácil de gestionar. Lo fácil es entregarse: “por más que entreno…”, “cuanto más entreno menos…”, “ese puerto se me da mal…”, “siempre me quedo cortado cuando hay viento…”, “… a xxx le va mejor ese tipo de recorridos…” y un interminable cúmulo de frases con las que fustigarnos, a diario y en innumerables ocasiones. Todos estos ejemplos son el alimento que el Reforzamiento Positivo ha de evitar. Acaban con nuestra confianza, eliminan el estado mental positivo de futuro que el ciclista requiere y necesita para lograr sus objetivos. Nuestra mente es un ordenador potentísimo, que registra todas y cada una de las entradas de información que le facilitamos, y no tiene problema en recurrir a ellas cuando egoístamente se las solicitamos. Sin embargo, de igual modo que somos capaces de almacenar toda esa información, generalmente sin criterio, dejando la puerta de entrada abierta de par en par a cualquier tipo de pensamiento, sea de la condición que sea, tenemos también la capacidad de desterrar y “olvidar” aquellas entradas de datos negativos generados tras un error, un susto, un miedo, etc. Tenemos que afrontar cada suceso no deseado, para convertirlo en una nueva oportunidad. Es, justamente, la clave de la mejora en el ámbito psicológico. Las personas que ríen más, tienen menos tendencia a la depresión. Las personas alegres en una oficina, en un despacho, en un colectivo, generan un ambiente proactivo muy importante. En nuestra mente pasa exactamente lo mismo. Los pensamientos positivos, cuantos más mejor. A más imágenes y pensamientos positivos en nuestra mente, menos hechos negativos y recuerdos dañinos a nuestra mente tendremos que recurrir. Disponer de imágenes y pensamientos positivos almacenados en nuestra mente acerca de nuestro deporte, facilita, condiciona y propicia un mayor nivel de compromiso, perseverancia, proactividad y entrenamiento, lo cual va ligado inevitablemente a un mayor rendimiento físico sobre la bicicleta. Lejos de, por ejemplo, quejarse de entrenar un día de lluvia y cargarse de pensamientos negativos, el ciclista tiene que aprender a afrontar ese día de entrenamiento como la oportunidad de entrenar bajo unas condiciones que, gracias a ellas, le será más sencillo y propicio lograr la victoria cuando se repitan en una competición. El entrenamiento sin una visión clara del objetivo del mismo, y del objetivo global del proyecto al que pertenece, hace estéril dicho esfuerzo. Lejos de salir a entrenar, saldría a hacer unos kms. Cuando la visión mental positiva falta, el grado de compromiso y motivación desaparecen. Un ciclista con un elevado grado de confianza, es capaz de tomar decisiones de una manera más clara, ya que su mente está entrenada en gestionar este tipo de situaciones de estrategia, al haberlas visualizado anteriormente. Los grandes ciclistas también han sido etiquetados como corredores de “sangre fría… calculadores… saben leer la etapa… saben ocultar sus debilidades… etc.”. Un ciclista con confianza, y este ejemplo le hemos visto en innumerables ocasiones, es capaz de dejar marchar unos metros a un rival que ha demarrado de manera contundente en plena ascensión. Hemos visto cómo grandes ciclistas “no se inmutan” con esos ataques, y continúan con su estrategia de ascensión, terminando por alcanzar al fugado y neutralizándole, tanto física como mentalmente. Generalmente ese rival ya no vuelve a demarrar en esa ni en posteriores etapas. Entrenad la mente, incrementad vuestra positividad, haced propias imágenes positivas sobre la bicicleta. Cuando un pensamiento o imagen negativo intente proyectarse sobre vuestras mentes, no le permitáis que finalice, sustituidle inmediatamente por un análogo positivo. ¡Confío absolutamente en vosotros!

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