Correr Vs Musculación para adelgazar

Es uno de los motivos de conversación más frecuente cuando dos o más deportistas de diferentes especialidades deportivas defienden que la suya es la especialidad física que más contribuye a la hora de adelgazar.

Es más, hoy en día muy pocas personas tienen claro cuál es el mecanismo que desencadena la reducción o el incremento de nuestro peso corporal. Por ello, vamos a tratar de dar un poco de luz al respecto en los párrafos siguientes.

Antes de nada, y para que todos lo tengamos claro desde el principio, tanto los ejercicios de resistencia (aeróbicos), como los de musculación (anaeróbicos principalmente), nos van a ayudar si nuestro objetivo es adelgazar.

Y lo van a hacer de manera directa (el consumo inherente a la propia actividad deportiva), como indirecta (todo el gasto energético que el organismo ha de efectuar para la necesaria recuperación de los daños ocasionados por la citada práctica deportiva).

Como al parecer, tu objetivo es bajar peso, has de saber que tal objetivo se logra con una simple operación matemática:

Cantidad de Calorías ingeridas – Cantidad de Calorías gastadas

Ni más ni menos (salvo enfermedad).

Si el diferencial es negativo, lógicamente estarás en el camino de reducir tu peso corporal. Si el balance es positivo, terminarás incrementando tus reservas y por tanto, incrementando tu peso.

Cantidad de Calorías ingeridas.

Como su propio nombre indica, es la suma de todas las Calorías de los alimentos que has ido ingiriendo durante la jornada.

Es relativamente fácil de calcular, pues bastaría tener una báscula de precisión o conocer por el envase el peso del producto a consumir, junto a una tabla calórica de alimentos y hacer un sencillo cálculo matemático.

Cantidad de Calorías Gastadas.

Ahí tenemos que tener en cuenta, por un lado, las Calorías gastadas en función de nuestra actividad profesional y/o personal, junto a las de nuestra práctica deportiva; y por otro lado tenemos que calcular el consumo de nuestro Metabolismo Basal, o lo que es lo mismo, las calorías que consumimos para mantenernos vivos (respiración, temperatura, y demás reacciones metabólicas fundamentales para nuestra existencia).

Consumo de Calorías mediante entrenamiento Anaeróbico.

Como por ejemplo el trabajo en el gimnasio con pesos libres y/o máquinas. El gasto calórico por hora es sensiblemente inferior al que se genera con la práctica Aeróbica (deportes de resistencia).

Sin embargo, esta práctica deportiva propicia un incremento en la masa muscular superior al de la especialidad Aeróbica, lo que facilita que, tras varias semanas de trabajo de tonificación muscular, consumas más calorías debido a que un incremento en la masa muscular del individuo, conlleva que tu metabolismo basal se incremente, es decir, el consumo calórico en reposo.

Consumo de calorías mediante ejercicio Aeróbico.

En el momento de la práctica de este tipo de especialidades deportivas (correr, nadar, pedalear, etc.) el consumo calórico por hora es sensiblemente superior al Anaeróbico, además de ser muy interesante en lo que a la salud de tu corazón se refiere.

Sin embargo conlleva un mayor desgaste muscular, haciendo que la musculatura implicada en la citada práctica deportiva se especialice, y adapte el tamaño de la masa muscular a las necesidades de resistencia que precisas.

Ello hace que se afinen y definan los músculos de las piernas si eres ciclista o corredor, haciéndote visiblemente más “fibroso”, pero prescindiendo de aquella masa muscular que le resulte molesta para su objetivo de resistencia.

Dicha definición muscular impide que el consumo en reposo se incremente vía masa muscular de cara al metabolismo basal.

Conclusión

Lo más interesante, de cara al objetivo final, si de adelgazar estamos hablando, sería alternar ambos entrenamientos para poder beneficiarnos de los dos ámbitos deportivos, así como de garantizarnos una buena salud cardiovascular.

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