Ciclismo: Las Grasas como fuente de energía

¿Quieres conocer cómo puedes ayudarte de  las grasas como inestimable fuente de energía? Asómate y echa un vistazo

Cuando un ciclista se plantea el delicado tema de cómo utilizar la alimentación como arma conjunta con el entrenamiento, suele recurrir en la inmensa mayoría de los casos, al consumo de Carbo Hidratos y Proteínas.

Los primeros como conocida y generalizada fuente universal de energía.

El segundo caso, como alimento para el músculo “al músculo le doy músculo”.

Ahora bien, cuando se plantea el consumo de grasa, un elevadísimo porcentaje de los ciclistas, salen huyendo y rehusan consumir grasas, porque, supuestamente engordan.

Lo que desconoce gran parte del pelotón internacional, es que el organismo, para producir energía, se sirve tanto de los carbohidratos, como de las grasas.

Como ya expliqué en otros artículos, el organismo almacena los Hidratos de Carbono en forma de glucógeno en todo el sistema muscular y en el hígado.

Esta reserva de glucógeno almacenado, puede alcanzar entre 800 y 1300kcal, dependiendo de la masa muscular de cada individuo, principalmente.

De estas reservas musculares y hepáticas, se calcula que un ciclista efectuando un entrenamiento no extenuante, es decir, sin superar el 75-80% de su capacidad física máxima, pueda desarrollar su actividad por espacio de unas 3 horas.

Cierto es que ese tiempo puede variar en función del estado de forma, de la temperatura, etc.

La grasa y el músculo

Como acabamos de indicar, el glucógeno se almacena en hígado y músculos.

Otra fuente de energía son los Triglicéridos de Cadena Media y Corta, cuyas reservas se almacenan a nivel intramuscular.

Estos Triglicéridos, se oxidan con suma facilidad para producir energía.

La mejor manera de optimizar sus reservas, y sobre todo de ser utilizados por el organismo, es incrementar el consumo de grasa.

Ojo, no cualquier grasa… No estamos hablando de fritos, mantequerías y similares.

Qué grasas son aconsejables

Si decides probar unas semanas a variar tu dieta e introducir grasa en tu esquema de alimentación, te propongo que lo hagas con alguno de los siguientes grupos de alimentos:

– Acidos grasos Omega-3. Pescado, Marisco, Nueces, Aceite de Soja

– Grasas Monoinsaturadas. Aceite de Oliva, Aceitunas, Almendras, Cacahuetes y Aguacates

– Grasas Poliinsaturadas. Nueces, Aceite de Girasol, Aceite de Soja

Qué grasas NO son aconsejables

– Grasas Saturadas. Las procedentes de la grasa de Cerdo, Cordero, Mantequilla, Nata…

– Acidos Grasos Trans. Margarina, Galletas Saladas, Pasteles, Galletas Dulces, Pastas…

Diversos estudios analizaron la respuesta del individuo ante dietas con elevada concentración de grasas, en detrimento de los H. de Carbono, como fuentes de producción de energía.

Estos estudios se llevaron a cabo con atletas bien entrenados y pasados 10 días, éstos ya estaban adaptados a la citada dieta, y en condiciones óptimas para efectuar el estudio comparativo frente a los que habitualmente consumen elevadas cantidades de H. de C.

La idea era verificar si ese aumento de Triglicéridos intramusculares influían positivamente en el rendimiento del deportista.

Al parecer los citados estudios no verificaron incrementos significativos en el rendimiento de los atletas.

Yo soy partidario de, tras observar estos resultados, se combine la alimentación tradicional de elevados H. de C. con el empleo de las citadas Grasas “buenas”.

Con ello conseguiremos optimizar ambas fuentes de energía. Posiblemente en los citados estudios, el haber eliminado los H. de C. de la dieta, impidió esa sinergia nutricional que nos hubiera propiciado valorar de otra manera el estudio, ya que al glucógeno de la dieta rica en H. de C., le hubieran podido sumar una buena fuente de Grasas intramusculares muy interesantes a la hora de producir energía.

Uno de los citados estudios concluía que los individuos sometidos a dieta alta en grasas, aceleraban el uso de las grasas cuando se estaba en situación de reposo. Favoreciendo, por tanto, la reducción del % de grasa corporal. Reducción ésta, que por sí sola, ya es interesante para el deportista.

Conclusión

Os animo a introducir cambios en vuestra alimentación. No debeis tenerle miedo a las grasas. Pensad que 1.000kcal de H. de Carbono engordan lo mismo que 1.000kcal de Grasa o Proteínas.

Entrenad con inteligencia… Alimentaros de igual modo.

Si teneis problemas con vuestro peso, si no acertais con la alimentación, implementad cambios…

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