Ciclismo: El ciclista y sus radicales libres

Todos los que en mayor o menor medida hemos disfrutado sufriendo sobre la bicicleta, hemos verificado que, durante un esfuerzo máximo o submáximo, nuestro organismo y por tanto, nuestro sistema muscular no ha obtenido todo el oxígeno que precisaba en esos momentos.

Todos los que en mayor o menor medida hemos disfrutado sufriendo sobre la bicicleta, hemos verificado que, durante un esfuerzo máximo o submáximo, nuestro organismo y por tanto, nuestro sistema muscular no ha obtenido todo el oxígeno que precisaba en esos momentos.

Esta carencia de oxígeno, provoca que los procesos químicos que tienen lugar a nivel intracelular, no sean completos.

Químicamente, lo que está ocurriendo es que el proceso de combustión no es óptimo, y vamos desprendiendo electrones, llamados “radicales libres”, que no son otra cosa que átomos que contienen un electrón que se ha quedado sin par, y esto provoca que sean muy “reactivos”.

Todos los organismos tienden a buscar un punto de equilibrio electroquímico, y esto provoca que estos radicales libres busquen otro electrón a los que acoplarse. Esta unión, cuando se produce, hace que otra molécula que era estable, y ceda el electrón, se convierta en inestable e inicie otra búsqueda de electrón, provocando sucesivas reacciones en cascada, muy destructivas para nuestro organismo.

No todos los radicales libres son negativos, de hecho, nuestro organismo los produce cuando necesita de su capacidad para combatir y defenderse de multitud de virus y bacterias. Estos radicales libres generados por el organismo, son neutralizados con suma facilidad mediante determinadas enzimas que evitan desestabilizar el sistema.

El problema viene, para nuestro organismo, cuando son agentes externos (contaminación, tabaco, aceites hidrogenados, grasas, sobreesfuerzos, radiaciones solares, hipoxias, etc.) los que producen esos radicales libres, y el sistema tiene que padecerlos durante años.

Este estado permanente y continuado de agresión interna de los radicales libres, generan, en muchas ocasiones daños estructurales muy significativos incluso a nivel de ADN.

Cómo luchar contra estos Radicales Libres:

Los grandes aliados de nuestro sistema a la hora de defendernos de los radicales libres no deseados, son los llamados “Antioxidantes”.

Los Antioxidantes se encargan de identificar y neutralizar los famosos radicales libres.

Por lo tanto, cuando sometemos a nuestro organismo a cualquier tipo de agresión externa (ambiental, alimentaria o de esfuerzo), deberíamos de ser especialmente cuidadosos a la hora de suministrar a nuestro organismo alimentos que contengan vitamina A, C, E y minerales tales como Selenio y Zinc.

Gran parte de los alimentos vegetales contienen elevadas cantidades de antioxidantes, por ello es fundamental alimentarse de frutas, hortalizas, verduras, etc.

Se ha puesto de “moda”, en el ámbito de la alimentación y cosmética, el uso y abuso de los productos con alto contenido de antioxidantes. Hemos de saber que una ingesta masiva de antioxidantes no va a propiciar que vivamos más años, ni que estemos libres de padecer infecciones ni procesos patológicos.

Lo correcto, como aconsejamos siempre desde Bikeandbreakfast, es mantener una dieta equilibrada y sana, y únicamente incrementar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes cuando sometemos al organismo a entrenamientos de intensidad media-alta, para acompañar a nuestro sistema en su lucha frente a los radicales libres no deseados.

No es buena política atiborrarse de suplementos antioxidantes por sistema y por períodos de tiempo demasiado prolongados.

Alimentos que nos proporcionan antioxidantes

VITAMINAS

– Frutas: kiwi, piña, melón, fresas, naranjas, limones, cerezas, albaricoques…
– Verduras y Hortalizas: pimientos, tomate, coles, zanahorias, espinacas, calabaza…
– Cereales: germen de trigo
– Frutos secos

MINERALES

– Carnes
– Pescados
– Huevos
– Cereales
– Marisco
– Hígado
– Varias de las frutas citadas anteriormente.

Una alimentación saludable propicia que tu organismo esté preparado para defenderse de la mayoría de los agentes externos que cada día intentan atravesar nuestra barrera defensiva.

Recuerda: “somos lo que comemos”

*** *** ***

Bike and Breakfast es absolutamente gratuita y su soporte es únicamente a través de vuestras aportaciones. Si consideras que te es útil puedes ayudarnos a mejorar contenidos y colaboradores con una pequeña aportación.




Te esperamos con nuevos artículos…
Jose Manuel Movellán.

Esta carencia de oxígeno, provoca que los procesos químicos que tienen lugar a nivel intracelular, no sean completos.

Químicamente, lo que está ocurriendo es que el proceso de combustión no es óptimo, y vamos desprendiendo electrones, llamados “radicales libres”, que no son otra cosa que átomos que contienen un electrón que se ha quedado sin par, y esto provoca que sean muy “reactivos”.

Todos los organismos tienden a buscar un punto de equilibrio electroquímico, y esto provoca que estos radicales libres busquen otro electrón a los que acoplarse. Esta unión, cuando se produce, hace que otra molécula que era estable, y ceda el electrón, se convierta en inestable e inicie otra búsqueda de electrón, provocando sucesivas reacciones en cascada, muy destructivas para nuestro organismo.

No todos los radicales libres son negativos, de hecho, nuestro organismo los produce cuando necesita de su capacidad para combatir y defenderse de multitud de virus y bacterias. Estos radicales libres generados por el organismo, son neutralizados con suma facilidad mediante determinadas enzimas que evitan desestabilizar el sistema.

El problema viene, para nuestro organismo, cuando son agentes externos (contaminación, tabaco, aceites hidrogenados, grasas, sobreesfuerzos, radiaciones solares, hipoxias, etc.) los que producen esos radicales libres, y el sistema tiene que padecerlos durante años.

Este estado permanente y continuado de agresión interna de los radicales libres, generan, en muchas ocasiones daños estructurales muy significativos incluso a nivel de ADN.

Cómo luchar contra estos Radicales Libres:

Los grandes aliados de nuestro sistema a la hora de defendernos de los radicales libres no deseados, son los llamados “Antioxidantes”.

Los Antioxidantes se encargan de identificar y neutralizar los famosos radicales libres.

Por lo tanto, cuando sometemos a nuestro organismo a cualquier tipo de agresión externa (ambiental, alimentaria o de esfuerzo), deberíamos de ser especialmente cuidadosos a la hora de suministrar a nuestro organismo alimentos que contengan vitamina A, C, E y minerales tales como Selenio y Zinc.

Gran parte de los alimentos vegetales contienen elevadas cantidades de antioxidantes, por ello es fundamental alimentarse de frutas, hortalizas, verduras, etc.

Se ha puesto de “moda”, en el ámbito de la alimentación y cosmética, el uso y abuso de los productos con alto contenido de antioxidantes. Hemos de saber que una ingesta masiva de antioxidantes no va a propiciar que vivamos más años, ni que estemos libres de padecer infecciones ni procesos patológicos.

Lo correcto, como aconsejamos siempre desde Bikeandbreakfast, es mantener una dieta equilibrada y sana, y únicamente incrementar el consumo de alimentos ricos en antioxidantes cuando sometemos al organismo a entrenamientos de intensidad media-alta, para acompañar a nuestro sistema en su lucha frente a los radicales libres no deseados.

No es buena política atiborrarse de suplementos antioxidantes por sistema y por períodos de tiempo demasiado prolongados.

Alimentos que nos proporcionan antioxidantes

VITAMINAS

– Frutas: kiwi, piña, melón, fresas, naranjas, limones, cerezas, albaricoques…

– Verduras y Hortalizas: pimientos, tomate, coles, zanahorias, espinacas, calabaza…

– Cereales: germen de trigo

– Frutos secos

MINERALES

– Carnes

– Pescados

– Huevos

– Cereales

– Marisco

– Hígado

– Varias de las frutas citadas anteriormente.

Una alimentación saludable propicia que tu organismo esté preparado para defenderse de la mayoría de los agentes externos que cada día intentan atravesar nuestra barrera defensiva.

Recuerda: “somos lo que comemos”

Una Respuesta a Ciclismo: El ciclista y sus radicales libres

  1. Pingback: Ciclismo: El ciclista y sus radicales libres | Bike and Breakfast | SomosSanos | Scoop.it

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *